BAD IDEA
¿Pedir disculpas a Debora?
Claro, pide disculpas a Debora — a menos que prefieras coleccionar rencores como trofeos.
Si la regaste con Debora, pedir disculpas es la forma más barata de evitar el trato silencioso eterno. Pero si metiste la pata a lo grande, no esperes perdón inmediato — alcánzate a preparar sarcasmo en lugar de sonrisas. De cualquier modo, un poco de honestidad supera al orgullo torpe, salvo que te guste la vida amarga en solitario.

